¿Por qué tu ropa viste tu actitud?

Creemos que la actitud trabaja sola. No es así. Se fortalece de tus pensamientos, lenguaje corporal, palabras y tu manera de vestir.

Se nos ha dicho que una buena actitud es todo lo que necesitamos para comenzar bien el día. En mi opinión, hemos creído que la actitud trabaja sola. No es así.

¿Cómo se expresa tu actitud al mundo?

Por tu energía, lenguaje corporal (sonrisa), por tus pensamientos, tus palabras y, por supuesto, tu vestimenta.

Tus pensamientos

La calidad de tus pensamientos determina tu energía.

Tu energía

Si tu energía es positiva tu cuerpo lo expresará (sin pedirte permiso) con tu lenguaje corporal.

Tu lenguaje corporal

Será principalmente en tu sonrisa y contacto visual donde los demás se den cuenta que te sientes muy bien. Después tus palabras lo comunicarán con fuerza.

Tus palabras

Es increíble cómo uno cambia sus palabras cuando la actitud es positiva. Dejas de decirte a ti mismo palabras negativas, al contrario, tus diálogos internos son positivos y de aliento. Y luego pasamos a otro nivel de expresión no verbal sumamente poderoso: Tu vestimenta.

Tu vestimenta

¿Sabías que una buena actitud también se expresa en tu manera de vestir? Y puede ser con una vestimenta relajada (más no descuidada), una vestimenta semi-formal. Todo depende de tus compromisos del día.

Siempre comparto a mis clientes mi filosofía:

«Vístete bien todos los días, porque todos los días de tu vida son importantes».

David Navarro, Asesor de Imagen y Comunicación.

Jamás olvides que tu vestimenta te ayuda a expresar tu actitud.

Muchos me dirán:

-«David, la ropa no importa. Lo importante es tu actitud (así vistas lo primero que encuentres).»-

A lo que yo les respondería:

«¿No has visto la confianza que transmite un hombre cuando sabe que se ve con liderazgo y seguridad?, ¿Acaso no te has dado cuenta cómo se transforma una mujer con una ropa que la haga sentir segura y bella? -.

Cuando tu actitud es positiva y poderosa una vestimenta que la proyecte es imposible de no percibirla.

Tu actitud se fortalece también con tu vestimenta e imagen personal

Es tu actitud la que logra expresarse de manera poderosa con tu vestimenta: los colores, el cuidado de los accesorios (con el sello de tu personalidad) y los demás reaccionan (porque fuiste tú el primero en ser afectado de manera positiva).

Lo he visto a lo largo de mi carrera como asesor de imagen y comunicación. La gente quiere proyectar seguridad y confianza con su imagen, sin embargo, esperan que sea sólo un cambio externo lo que haga la magia. No funciona así.

Primero está la disposición y decisión de cambiar. El cambio significa crecimiento, salir de tu zona de confort. Segundo, tu apertura para ser guiado y confiar en tu asesor de imagen. Tercero, atreverte a hacer los cambios y relacionarte con el mundo desde una nueva perspectiva de ti mismo(a). Sintiéndote más feliz de ser tú y relacionarte con los demás con confianza.

Los demás te tratan como tú te tratas a ti mismo

A veces el mundo no nos responde cómo quisiéramos simplemente porque le estamos comunicando a los demás que nuestra actitud es baja, tiene poca energía y nuestro lenguaje corporal lo confirma (no hay sonrisa, no hay ojos brillantes) y, en consecuencia, nuestra ropa la refleja también.

Recuerda:

Tu ropa viste tu actitud.

David Navarro, Asesor de Imagen y Comunicación.

¿Qué tan bien está tu actitud hoy? ¿Qué tan bien tu ropa la expresó hoy?

Te leo en los comentarios.


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Regla del uso del color: la armonía del contraste

Hay colores que nos gustan demasiado y por eso los usamos, sin saber si nos favorecen o no. Sin embargo una de la reglas más importantes en el uso del color en nuestra ropa es la siguiente:

«El color que uses debajo de la cara jamás debe notarse antes que tu rostro».

Uno de los mejores ejemplos es la elección del color de la corbata. Si la corbata se nota primero que la cara del hombre, entonces ese color no le favorece. La explicación radica en que debemos de usar el color según el contraste que existe entre el tono de nuestra piel y el cabello. Existen 3 opciones:

Diferentes contrastes entre el color negro y gris: bajo, medio y alto

1) Contraste bajo

Si las personas con un contraste bajo (entre su tono de piel y cabello) usan colores muy estridentes o con un alto contraste, entonces el color se verá antes que su cara. Por esta razón está comprobado, en oposición a lo que suele creerse, no por ser de piel clara podemos usar todos los colores.

Un verde militar lucirá bien en este tipo de personas al igual que un lila, un café claro, un color pastel, un gris claro. En cambio un color muy contrastante como el negro o estridente como el verde fluorescente provocará que notemos primero el color que su cara y los hace lucir pálidos.

2) Contraste medio y 3)Contraste alto

Si las personas con un contraste medio o alto (entre su tono de piel y cabello) usan un color cerca de la cara en un contraste bajo u opaco, entonces su piel se verá pálida. En esta categoría nos encontramos la mayoría de los latinos, quienes lucimos pálidos con colores como el verde militar, café o marrón, naranja, dorado, amarillo.

En cambio necesitamos colores con más contraste (de medio a alto) como por ejemplo el negro, azul marino, azul rey, gris oscuro, vino, morado, fucsia, etc.

No solo se debe hablar, en teoría del color aplicado a la persona, de cálidos y fríos sino también de la armonía del contraste. Un elemento del color no muy conocido y dominado por especialistas.

Nos leemos pronto.