La elegancia es un resultado, es la suma de varios pequeños e importantes detalles en tu manera de vestir; no una cosa que puedes adquirir solo al comprar una prenda en específico.
Tú puedes haberte comprado el vestido más costoso de la tienda y no verte elegante, aun cuando por el precio deberías verte así. Entonces, ¿qué es realmente vestir elegante?
Presta atención a los consejos que te compartiré hoy.

No se trata de tener dinero, sino buen gusto en los pequeños detalles. Ahora sabrás a qué me refiero.

Si creías que vestir elegante es mostrar las marcas de lujo, te equivocas. De hecho, la verdadera elegancia en el vestir es discreta, no ostentosa. Si necesitas mostrar las marcas de ropa que usas para validar que eres una mujer elegante, entonces no lo eres.

A una mujer elegante en el vestir la reconoces a diario, aun en sus actividades más simples, porque su elegancia es un hábito. Así vaya al supermercado y haya decidido usar ropa muy cómoda o relajada, se ve elegante en ese estilo.
Muchas mujeres creen que la elegancia se debe usar solo en eventos sociales o citas de trabajo.

Una mujer que viste elegante sabe bien, o aprende con el tiempo por intención, qué corte de ropa le favorece a su silueta y complexión. Aprende cómo combinar los colores, texturas de las telas, los accesorios. Nada es un accidente. Y no se trata de intentar ser perfecta, todo lo contrario, recuerda: la verdadera elegancia es discreta.

¿Qué es la armonía en la ropa? Es saber mezclar los colores y las prendas. Logras un deleite para la pupila (primero para ti, porque te vistes bien a diario para ti, no para los demás; después para vestir acorde a tu cita o actividad).
Imagina una melodía musical que no tenga armonía en los sonidos. No es agradable al oído, pues la armonía visual es agradable al ojo.

Una mujer elegante invierte en calidad de ropa, lo cual no siempre significa marcas de ropa cara. A veces pagas la marca, pero no alta calidad. No lo confundas.
Las telas de alta calidad no son sintéticas (como el poliéster o la lycra). Son tejidos naturales como el algodón, lino, seda. Toda la ropa en las etiquetas están obligadas a indicar la composición de las telas, allí podrás ver si es 100% poliéster, o 70% poliéster y 30% algodón. Aunque el diseño esté hermoso, son de menor calidad en telas.

Los accesorios son la cereza del pastel en cada atuendo. Si no sabes integrar con buen gusto los accesorios, no puedes considerarte una mujer elegante. ¿Cuáles son los accesorios más poderosos? Los aretes, collares, pulseras, zapatos, bolso o cartera, lentes de sol, cinturones, reloj, sombrero, pañuelo o bufanda. No hablo de usar todos estos siempre. Una mujer elegante aprende qué ropa es ideal en cada época del año y, además, con qué accesorios se lleva muy bien.

Ahora comprendes de mejor manera qué significa vestir elegante. Y para mí, como Asesor de Imagen, te recomiendo mucho elegir SER ELEGANTE antes que solo VESTIR ELEGANTE. Hay una enorme diferencia.

En mi libro «Mujer con Estilo» hablo de este tema con más profundidad, y sobre muchos otros aspectos que te harán CRECER en tu estilo, autoestima, seguridad y confianza.

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