7 errores fatales para tu Branding Personal

Ser uno más, alguien que ofrece lo mismo que los otros no te hará sobresalir. ¿La consecuencia? Te formarás en la fila de la gente promedio. Si los demás te eligen por ser normal o similar entonces no estás creando valor para tus clientes, ni te estás diferenciando.

Con el Branding Personal (la manera en que gestionas tu marca personal) puedes poco a poco diferenciarte y convertirte en una persona destacada en tu industria o sector profesional.

Olvídate de seguir creyendo que tus años de experiencia crean de inmediato valor para tus clientes.

Tus años de experiencia siguen siendo importantes, aunque ya no son suficientes para que te elijan porque no eres la única opción y es muy probable que alguien menos experimentado que tú tenga un mejor posicionamiento y difusión con su marca personal.

Conviértete en una marca personal, logra que los demás te conozcan, sepan muy bien en qué eres especialista, los apoyes, resuelvas su problema y, habiendo más opciones, te prefieran a ti porque has construido una relación de confianza.

Tu marca personal no se trata de vender sino de COMPARTIR lo que ERES y lo que SABES con la intención de SERVIR.

Mientras vas ejecutando tu estrategia de branding personal evita cometer los 7 errores más comunes (que afectan en gran medida tus resultados).

¿Cuáles son los 7 errores fatales para tu Branding Personal que debes evitar?

Error 1: No diferenciarte

Aprende a diferenciarte o serás uno más.

¿Qué pasa con la mayoría de profesionales? Primero le dan más peso a sus estudios que a sus talentos o habilidades. Segundo, se enfocan en ser reconocidos por sus principios (que si bien son importantes) como la responsabilidad, el compromiso, la ética, la honestidad, el profesionalismo; es lo mínimo que todos esperamos al trabajar contigo. Entiéndelo, no es un diferenciador es lo mínimo que esperamos de ti.

Debes aprender a diferenciarte por aquello que sea SOBRESALIENTE en ti, por ejemplo, si un especialista en comercio internacional es excelente negociando y cada vez que realiza las compras industriales de la empresa donde trabaja es capaz de ahorrarle millones de dólares al año a la compañía, ¿no lo hace destacar del promedio? ¿todos los encargados de compras son excelentes negociadores? Claro que no. Esta habilidad puede catapultar la carrera de esta persona, pero si sólo se ocupa de ser responsable en su área y no muestra su habilidad de negociación, no pide a sus jefes incluirlo en las compras y los demás no saben lo bueno que es en este tema, no brillará.

Error 2: No tener una estrategia

Empieza a verte a ti mismo como una marca. Todas las marcas de productos que compras tienen una estrategia para darse a conocer y mantener la preferencia de sus clientes. ¿Por qué tú no habrías de tener una estrategia de diferenciación y posicionamiento?

Quien no comunica aquello que lo hace ÚNICO y VALIOSO se queda en el estante de los productos promedio que esperan ser comprados por ser «económicos» o cuando los demás fallan. Sin embargo, es obvio que no fuiste la primera opción. Así que comienza a dedicarle tiempo de calidad a la ejecución de tu estrategia de branding personal.

Error 3: No promover tu marca personal

Debes convertirte en el promotor número uno de tu marca personal.

Promover no es lo mismo que presumir o alardear. Uno promueve a las personas en las que cree y está convencido que darán resultados. Así que debes convertirte en el principal promotor de tu marca personal, de ti mismo.

¿Cómo se logra uno promover sin parecer presumido? La clave está en compartir tus logros, experiencia o especialidad poniendo como protagonista a tus clientes, no a ti. Por ejemplo, si en linkedin un especialista del coaching y el liderazgo publica algo como: «Hoy capacito a una empresa comprometida con el crecimiento de sus líderes. Me encanta impulsar el crecimiento de los líderes mediante el coaching efectivo».

Al ver una publicación así en redes sociales te muestras comprometido con tu causa y además te promocionas a ti mismo indirectamente.

Error 4: Querer únicamente vender

A nadie le gusta que le vendan, le gusta que le apoyen. Si cada vez que alguien ve tus publicaciones en redes sociales tu mensaje dice sin palabras «cómprame» es seguro que te ignorará. Es una respuesta psicológica instintiva.

Comparte consejos, tips, experiencias que aporten algo positivo en beneficio de aquellos a quienes deseas apoyar y servir. Una que otra frase de motivación es útil, aunque no te recomiendo que únicamente publiques esos mensajes o te asociarán con una persona muy positiva pero no sabrán a qué te dedicas ni en qué puedes apoyarlos.

Error 5: No ser Tú mismo

Cuando te muestres a los demás (en persona y en redes sociales) sé tú mismo, no te conviertas en alguien que adopta una pose o comportamiento que no son naturales. Escribe con cercanía, como si todos los que te leerán o verán estuvieran frente a ti en ese momento.

¿Sabías que en redes sociales es más atractiva una persona que parece real y auténtica?

Confía en que conectarás con más gente si te muestras en tu mejor versión de manera auténtica. Si en algún momento te equivocas, acéptalo. Es humano errar.

Error 6: No cuidar tu Imagen

Si cuidas tu imagen proyectarás mayor influencia

Una cosa es ser tú mismo y otra muy diferente es mostrarte sin una imagen profesional que dé confianza. La imagen que muestres de ti generará la primera impresión y, créeme cuenta mucho. Desde tener una foto en tu perfil donde te veas sonriente (está comprobado que una cara sonriente da más confianza que una seria) y las fotos que lleguen a tomarte (y después publiques) cuando estás trabajando muestren a un profesional y no a alguien que se dice especialista en algo y no lo parece.

Recuerda: tu experiencia, conocimientos y habilidades son el contenido y tu imagen personal es el empaque. Ninguno de los dos es más importante que el otro.

Error 7: No cumplir tu promesa de marca

Seth Godin en su libro «Esto es Marketing» lo dice claramente:

Tu marca es una promesa.

¿Cuál es la promesa de tu marca personal? ¿No la tienes definida todavía? Es momento de elegirla (no de inventarla). Si se te ocurre una promesa de marca que suena muy bien pero que no deseas cumplir te harás mucho daño.

Por ejemplo, imagina que eres el rostro humano (la marca personal) de tu empresa de mensajería y que has elegido la promesa de marca «siempre a tiempo» la dices constantemente porque crees que es parte de tu marketing pero no la cumples ni tú mismo. Mala elección, los clientes no necesitan explicarte nada sobre el por qué eligieron a alguien más.

Cuida tu Branding Personal porque es quien impulsará tu crecimiento

Estos 7 errores de branding personal pueden afectarte enormemente y son capaces de destruir tus buenas intenciones de sobresalir en el mercado con tu marca personal.

A partir de hoy evítalos. Te recomiendo mucho que cada semana midas tus avances y seas congruente con tu estrategia.

¿Qué te hicieron reflexionar estos 7 errores? ¿Cuál de ellos no lo habías contemplado? Dímelo en tus comentarios.