10 desventajas de no ser TÚ una marca

Si trabajas por tu cuenta y deseas sobresalir en tu nicho necesitas construir tu marca personal, es decir, que TÚ SEAS UNA MARCA.

Aquello que te hace único no está en tu exterior, se encuentra en tu ser, en lo que ya eres. Compártelo con estrategia.

Grábate esta regla del branding personal:
Una marca personal se descubre, no se inventa.

¿Qué hace diferente a un chef, un deportista, un contador, un psicólogo, un vendedor, un conferencista, un fotógrafo y cualquier otra profesión? Es su manera de hacer lo que hace. Si hace las cosas igual a todos no hay diferencia alguna. Si das los mismos resultados que tu competencia no destacarás. Dura realidad. El mercado no paga más al mejor, sino a aquel que sabe diferenciarse.

La diferencia se logra al separarte del método que todos usan para hacer las cosas. Seguir las reglas es bueno cuando eres estudiante, no cuando deseas salir al mercado y competir con los grandes. Hoy no necesitas ser un gran corporativo para competirle a los gigantes de tu industria. Debes encontrar tu manera única de hacer las cosas y convertirte tú en una marca.

¿Cuáles son las 10 desventajas de no ser TÚ una marca?

  1. No saben que existes y le compran al que conocen.
  2. No te diferencias.
  3. Te pagan menos.
  4. Te sustituyen fácilmente.
  5. Te obligan a competir por precio.
  6. No eres la primera opción.
  7. Te copian fácilmente.
  8. Te vuelves uno más.
  9. No eres atractivo para los grandes equipos.
  10. A tu mercado o industria no le interesa tu opinión.

La mayoría crecemos con la idea que sólo importa ser bueno en lo que haces y el éxito se da por sí solo. No, el boleto de entrada para competir es ser bueno en lo que haces, pero no es suficiente. Hay que aprender a hacerse notar, ser visto por los demás. Saber venderse a uno mismo.

¿Te habías puesto a pensar en todo lo anterior? Es súper válido prepararse con más conocimientos pero debes aprender a convertirlos en resultados. Para lograrlo debes ponerte en acción. Salir. Dejar de ocultarte y comunicar que existes y que resuelves un problema en específico.

¿Qué sucede cuando comienzas a convertirte tú en una marca?

Te haces visible, compartes tus talentos y tu manera de hacer las cosas. Desde tu profesión actual o decidiendo dedicarte a lo que más te apasiona. Y no siempre lo que estudiaste termina siendo tu pasión en la vida. Es normal. Si es tu caso no te sientas mal.

Cuando comienzas a convertirte tú en una marca el primer paso es observarte a ti mismo:

  1. ¿Cómo haces las cosas? No todos las hacemos igual. Por eso aunque sigamos la misma receta la sazón es distinta.
  2. ¿Qué detalles de tu personalidad le agregas a lo que haces? Las grandes súper estrellas en algún momento rompen las reglas. Por ejemplo, si un músico además habla muy bien en público (porque le encanta también motivar) y decide dar una conferencia mezclando su talento musical. ¿Acaso no será diferente? Por supuesto.
  3. ¿Qué sello único le impregnas a tu trabajo? En mi caso es la personalización. Para mí cada cliente es diferente. Ninguna de mis asesorías de imagen o cursos para hablar en público es exactamente igual, sigo el mismo proceso pero lo adapto a cada cliente. No hago copias de nadie. Estoy a favor de la originalidad. ¿Cuál es tu sello?

Consejos extras si deseas sobresalir en tu nicho

  1. Siempre da un plus a tus clientes, pero no hablo de hacer favores, sino de hacer una diferencia en los resultados porque das un valor agregado. Algo que tu competencia no está dispuesta a dar o no puede y tú sí.
  2. Soluciona un problema específico y te posicionarás como experto en esa área.
  3. Provoca que los demás te conozcan. Si te gana el miedo al que dirán y no te atreves alguien más te ganará la oportunidad. Tenlo por seguro.
  4. Hazte irremplazable. Que tus clientes deseen quedarse contigo se logra por interesarte tú en ellos, no sólo en venderles.
  5. Especialízate y siempre actualízate. Si crees que por haber estudiado una carrera ya eres talentoso, te equivocas. ¿Cuántas personas estudiaron lo mismo que tú? La especialización es la clave. Si dices que sabes hacer todo acabas por decir que eres especialista en nada. Si eres especialista en algo podrás diferenciarte.

¿Cómo empezar a ser conocido TÚ como una MARCA?

La respuesta es sencilla, date a conocer en redes sociales. Aun con miedo debes aprender a responsabilizarte por los resultados en tu vida. Lo que estés logrando ahora es porque eres consciente de tus metas. Dicen que el éxito no es casualidad y el fracaso tampoco.

Si quieres empezar a sobresalir necesitas convertirte tú en una marca, una marca personal.

Si esperas el momento perfecto esperarás toda la vida.

¿Qué opinas?


¿Deseas convertirte tú en una marca? ¿Estás dispuesto a ser visto y comunicar qué te hace diferente?